Una conversación transformadora sobre valentía, feminismo y democracia en México
En esta profunda entrevista con el podcast "Más allá del rosa", Denise Dresser comparte sin filtros su experiencia como una de las mujeres más influyentes y, paradójicamente, más polarizantes de México. Como politóloga, analista política, escritora, académica y activista, Dresser nos ofrece una reflexión honesta sobre el costo de ser una mujer incómoda en un país que todavía resiste el cambio.
El precio de incomodar
Dresser no se anda con rodeos cuando describe su realidad: "Creo que cualquier mujer en un espacio público en México es polarizante por definición, por su género, por atreverse a estar en lugares que antes estaban reservados solo para hombres, por pisar fuerte, por tratar de ser congruente."
Con 4.6 millones de seguidores en Twitter (ahora X), reconoce que probablemente la mitad la odia: "Me llegan insultos cotidianos: malcogida, menopáusica, arrugada, seca, prianista, chayotera, miserable. Ya tengo la piel muy gruesa."
Educación como herramienta de liberación
Una de las enseñanzas más poderosas de Dresser es su énfasis en la educación como trampolín de movilidad social, especialmente para las mujeres:
"Hagan una maestría, hagan un doctorado. Tener doctora antes de su nombre, en un país donde hay desigualdades estructurales y sistémicas, te va a dar una enorme confianza en ti misma. Vas a llegar y saber que en esa habitación donde mayoritariamente habrá hombres, tú tienes derecho a estar."
Su propia historia lo confirma. Viuda su madre a los 33 años, Dresser creció en un hogar de recursos limitados pero con enorme capital cultural.
Feminismo: más allá de las etiquetas
Dresser ofrece una definición clara del feminismo que trasciende las divisiones actuales del movimiento:
"El feminismo es la elección, es el poder elegir tu destino, ya sea como esposa tradicional o trabajando como editora en el New York Times. El poder elegir entre múltiples destinos es parte de ser feminista."
Sin embargo, es crítica de las divisiones: "Se ha vuelto poco plural. Hay feministas jóvenes que rechazan al feminismo que pavimentó el camino para que ellas tuvieran derechos."
La resaca antifeminista
Sobre el movimiento que busca regresar a las mujeres a roles tradicionales: "Es otra forma disfrazada de machismo, con palabras más bonitas y energéticas, pero al final es lo mismo."
El backlash surge de los avances logrados: "El avance es amenazante porque resulta desconcertante para un hombre ver a una mujer que gana más que él."
Política mexicana: avances y regresiones
Dresser reconoce logros como sacar a 13 millones de personas de la pobreza, pero critica:
- El desmantelamiento de instituciones autónomas
- La falta de inversión en educación y salud a largo plazo
- La persistencia del clientelismo y la corrupción
- La erosión democrática a través de reformas
Su consejo a la presidenta Sheinbaum: "No sacrifiques la democracia en aras de la igualdad. No sacrifiques derechos para combatir la pobreza. Sé demócrata congruente."
Ciudadanía activa
En su libro "El país de uno", escribió un decálogo ciudadano que comienza con recoger la basura:
"Después de varios meses, alguien te va a ayudar. Eso genera círculos virtuosos de exigencia, participación y rendición de cuentas."
Para quienes se sienten impotentes: "Si no sabes qué hacer por México, ponte a saltar en un solo pie y algo se te ocurrirá."
Vulnerabilidad y resiliencia
Dresser revela su lucha contra la depresión tras perder la custodia de sus hijos:
"Hubo al menos 3 años donde no me quería levantar. Me despertaba pensando: no voy a poder terminar este día. El dolor es demasiado grande. Durante años contemplé el suicidio."
Lo que la salvó: "Mis amigas entraron al rescate. Estoy viva gracias a ellas, a Perla Catalán, a mis padres adoptivos, a mi mamá."
El síndrome del impostor
A pesar de su trayectoria, vive con "la perra de la inseguridad":
"Cada vez que me habla alguno de mis jefes, pienso: me van a despedir. Siento que solo soy tan buena como mi última columna."
Pero lo ve positivo: "El miedo a ser irrelevante me impulsa a ser mejor."
Envejecer con autenticidad
A sus 60 años rechaza la presión por la juventud artificial:
"Las arrugas son las huellas de tu vida vivida. Hay que envejecer con clase, estilo y sentido del humor."
Las tres estrategias de cuidado
- Amor: Rodearse de amor incondicional
- Armadura: Protección emocional contra ataques
- Alcohol (moderado): Disfrutar convivencia y viajes
El costo de la congruencia
Ser crítica tiene consecuencias. Fue despedida de Televisa, enfrenta amenazas y ve cómo exaliados se alinean con el poder. Sin embargo: "En la medida en que te definen tus causas y no tu popularidad, pagas el costo. Mi énfasis siempre fue la causa."
El amor entre mujeres
"El gran amor de la vida de las mujeres es el amor inamovible de una amiga que le dices acabo de matar a alguien y responde: dónde enterramos el cadáver."
Construirse a sí misma
Su consejo final:
"Piensen en sí mismas como algo que se construye. El reto es pensarse como un proyecto. Yo me fui imaginando mi vida y la que tengo es la que quise. Si te concibes como obra de arte, puedes ir pintando el retrato final."
Esperanza en las jóvenes
A pesar de todo, encuentra esperanza:
"Las mujeres me encantan por su valentía, congruencia y empuje. Mi esperanza está en las jóvenes mexicanas. Espero que no se queden calladas, que vivan con la boca abierta y que su indignación se traduzca en algo positivo."
Conclusión
Esta conversación es mucho más que una entrevista política. Es un testimonio de resiliencia, un manual de resistencia democrática y un recordatorio de que las mujeres que incomodan son las que impulsan el cambio.
Como ella concluye: "Solo los indignados cambian al mundo. Aquí nadie se rinde."
Entrevista completa disponible en el podcast Más allá del rosa.
